La Estoica Sabiduría del Quijote

¿Y qué es lo que quieres decir con esto? Bueno, primero, pregúntate sobre el concepto que tenemos sobre la libertad en nuestros tiempos; ¿Acaso no consiste ésta, simplemente, en tener el poder de vivir de la manera que queramos? TotalmenteDíganme entonces, personas, ¿acaso ustedes desean vivir en la equivocación, en el error?Obviamente noAsí es; nadie se puede decir libre si vive equivocado sobre la vida. ¿Acaso quieres vivir con miedo y
dolor y perturbación? Ciertamente no.

Por lo tanto, nadie que tenga miedo, o esté afligido o perturbado es libre, pero la persona que se libra de las penas, los miedos y las perturbaciones se libera de la esclavitud mediante el mismo proceso.

— Epicteto, Cómo ser libre

¿Cuál es la importancia de la libertad?

Este pasaje de Epicteto denota la importancia de la libertad de una forma clarísima, ¿no te parece?

Déjame tratar de explicarlo de nuevo con mis propias palabras, a ver si me entiendes mejor.

Epicteto sugiere que ninguna persona realmente libre, salvo alguien que esté mal de la cabeza, va a querer vivir su vida de una manera en la que se le aumente el dolor y la perturbación a su vida. Imagínate a una persona quejándose constantemente del dolor que siente en el pie, y después te lo topas en la calle dándole patadas a un poste de luz. Esa persona, podrá quejarse del dolor que siente, pero al mismo tiempo es dueña de él, en el sentido en que lo único que debe de hacer para no sentir más dolor es dejarle de pegar al poste. Similarmente, la mayoría de nuestros sufrimientos surgen de la misma forma.

Por eso la pregunta, ¿acaso te gusta vivir con miedo y perturbación? A lo que le responden a Epicteto, ciertamente no. ¿Quién rayos querría vivir de esta manera a no ser que esté mal de la cabeza?

Lógico, ¿no?

Por tanto, podemos apreciar porque la libertad figura como lo más preciado en la pirámide de valores de Epicteto, y porque lo debería de ser para tí también. No se puede ser feliz o tener paz si no sé es libre.

Ahora, ser libre no es cosa sencilla. En especial cuando se vive en sociedad. Ser libre implica tener la capacidad, como ya se recalcó, de tener el poder de vivir la vida de la manera que nos plazca.

Desde chicos, parece como si nos dieran un guion. Un guion en el que nos dan a conocer nuestro papel y la manera de actuar ese papel, ni siquiera nos preguntan si queremos participar en el o no. Como bien lo dijo Erich Fromm en su librazo, El Miedo a la Libertad, la libertad no se puede pedir, no se debe de preguntar si se puede ser libre o no.

No! La libertad deber de ser arrancada de tajo. Sin preguntar, sin pedir permisos, ser libre, es decisión propia.

“Muchas mujeres buscan un hombre pasivo si es que acaso quieren uno … la universidad busca hombres domesticados, los llaman personas en régimen de tenencia; las corporación es buscan personas que trabajen en equipo… La pasividad aumenta exponencialmente a medida que el sistema educativo se enfoca en fabricar “productos”.

El niño americano promedio ha visto más de cuatro mil horas de comerciales para sus dieciocho años, pero a la vez muy pocos televisores han sido destrozados por hachas, muy pocos debates presidenciales han sido interrumpidos por “activistas” y muy pocos aumentos en la presupuestos militares detenidos por protestas masivas.” Robert Bly (Juan de Hierro)

La Libertad Estoica

El concepto de la libertad de muchos, es erróneo. Se piensa comúnmente, que la única persona que realmente libre es aquella que puede hacer lo que le plazca en todo momento. Este tipo de libertad es inexistente. Nadie puede hacer lo que se le venga a la mente en todo momento, salvo que sea Dios y sea omnipotente. Por mucho dinero que tengas, o por mucho poder, como lo han tenido muchas personas a través de la historia, no puedes forzar a que una persona te siga de corazón, por ejemplo.

Es la más básica definición de la tiranía. Alguien que forza a su pueblo o súbditos, a hacer lo que le plazca, comúnmente mediante la amenaza de la violencia.

Es la diferencia entre la libertad de y la libertad para. No serás libre de tus circunstancias, pero si eres libre para actuar de una u otra manera. Ésta, justamente, es la libertad de la que hablo.

Algunas cosas en el mundo dependen de nosotros, mientras que otras no. Dentro de lo que depende de nosotros se encuentran nuestras facultades de juicio, las motivaciones, el deseo y las aversión. En resumen, todas las obras que son realmente nuestras.

No depende de nosotros nuestro cuerpo o nuestra propiedad, ni nuestra reputación o posiciones sociales, en resumen, todo lo que no es obra nuestra.

Las cosas que dependen de nosotros son naturalmente libres, sin obstáculos y sin restricciones, mientras que las cosas que no dependen de nosotros son impotentes, serviles, impedidas y no son nuestras.
Ten esto en cuenta entonces, si tú piensas que las cosas naturalmente serviles son gratis y que las cosas que no te pertenecen, te pertenecen, te sentirás frustrado, dolido y atribulado, y encontrarás fallas con los dioses y con los hombres.

Pero si en cambio crees que solo eres dueño de lo que es tuyo, y que no eres dueño de lo que no es tuyo, como realmente no lo eres, nadie te impedirá, no reprocharás a nadie, no culparás a nadie, no harás ni una sola cosa de mala gana, nadie te hará daño, no tendrás ningún enemigo, porque no te sucederá nada dañino. Epicteto

Nadie te podrá dañar, porque, de la misma manera que Napoleon Bonaparte no podía forzar el amor de los franceses, nadie puede tocarte en tu libertad más íntima.

Dentro de esta libertad, la cual espero haber explicado lo suficiente, existe una característica, interesante y esencial para la vida, y esta es la capacidad para darle significado a la existencia.

El libre del Quijote

“Si no somos insignificantes, si lo que nos caracteriza es la libertad y lo que nos condena es la necesidad, la verdadera locura consiste en dejar de cabalgar y echarse a morir”

Fernando Savater

El Quijote, el loco que decidió convertirse en caballero y luchar contra los gigantes de viento.

La historia parece cómica a simple vista, pero tiene su trasfondo. Mientras nosotros nos burlamos del Quijote, puede ser que quien se está burlando realmente es él y no nosotros.

¿Porqué crees que sea él, el que se ríe al último?

La respuesta es muy sencilla, y es porque el Quijote es libre, descaradamente libre.

Así que no tiene mucho sentido leer el Quijote como lo han hecho tantos, como un libro melancólico. “No es la crónica de un fracaso, sino de un éxito palpable y tenaz: Alonso Quijano se convierte en Don Quijote para escapar a la melancolía mortal”. Y lo consigue. “Vive y hace vivir con intensidad a su alrededor, aunque fracasen sus empeños… porque lo que cuenta es el ánimo que le mueve y no los resultados, que siempre están antes o después contra nosotros”. (El País)

Es la libertad la que te hace darte cuenta que vivir en el miedo y la perturbación es últimamente decisión tuya. Pero este es el primer paso, ya que una vez dominado, después vendrá a ti la semilla Quijotesca de la necesidad creativa y la curiosidad de la posibilidad.

Ya libre, se pierde la necesidad de ser admirado por los otros todo el tiempo, ya que los sentimientos que se buscaban en las cosas y en los otros, ahora se encuentran en uno mismo, ya libre.

“porque lo que cuenta es el ánimo que le mueve y no los resultados, que siempre están antes o después contra nosotros”

Ahora que eres libre, ¿qué sigue?

Gracias por leer este artículo! Quieres recibir el próximo en tu correo electrónico? Suscríbete.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s