¿Cómo dejar de ser un esclavo? Libertad

“La libertad es la única meta realmente digna en la vida. Se gana haciendo caso omiso de las cosas que están fuera de nuestro control “. — Epicteto

Detesto dormirme tarde entre semana. Normalmente, me levanto a las 5:30, aunque me gustaría levantarme a las 4:30, si pudiera hacerlo. Pero el sueño es una parte importante de la vida, y aunque me forzará a levantarme a las 4:30, la falta de sueño me tendría bobo y equivalente a dormido. Por eso me gusta dormirme temprano.

Ahora, ¿para qué? Las primeras horas de la mañana son las mejores. Son las mejores porque son las horas más libres. De 5:00 am a 8:00 am es difícil que suene tu celular, todos están dormidos. Estas horas te pertenecen completamente. ¿Qué haces con ellas? Pues lo que sea, no hay reglas, y precisamente eso lo hace bello.

La libertad no tiene reglas, está abierta a lo que sea, y es esta apertura, este espacio, lo que la hace ser lo que es.

¿Crees que la libertad es importante? ¿Porqué?

Consumo la menor cantidad de carne posible. En un principio, no lo hacía por ética, lo hacía por nutrición. Seguramente, ¿haz sentido alguna vez el famoso “mal del puerco”? El aletargamiento que viene después de tener una comida pesada. Como cuando vas al restaurant argentino y te traen espadas llenas de carne, y carne, y más carne. Intenta correr un tramo después de eso, imposible. Esto no pasa cuando dejas de comer carne y lacteos, siempre te sientes ligero, como Legolas del Señor de los Anillos.

Después, ya dejando más y más la carne, me puse a pensar en la ética detrás del veganismo. Curioso, comenzé a ver videos en YouTube sobre el tema y me encontré con algunos que sinceramente me enfurecieron. La manera en la que criamos a los cerdos, vacas y pollos es asquerosa. Cuando piensas en un pollo, piensas en una granja y en el pollo caminando libremente por ella. Yo tenía una granja, y así era. Pero industrialmente, es demasiado costoso, por lo que los pollos y los cerdos están confinados a espacios tan pequeños que los niveles medidos de estrés en ellos están por los cielos. Comes estrés cada vez que comes pollo.

Pero bueno, ¿qué tal los otros animales suertudos? ¿Aquellos que viven en granjas? ¿Es lo mismo? ¿Sabiendo que esperan su muerte? Aquí, creo que parto un poco del punto de vista vegano. Ellos no saben que van a morir, simplemente viven en el presente, ilusos a su destino.

También leí en una publicación científica: Bambi or Bessie: Are wild animals happier? (ScientificAmerican.com), que los animales en cautiverio no necesariamente son más infelices que los libres. Esto lo averiguaron miediendo sus niveles de estrés. Claro, si eres una gallina en una de las grandes industrias, tu nivel de sufrimiento es inimaginable, pero si eres una gallina en cautiverio, pues, te dan de comer, tienes techo, tienes gallos para ligar todo el día, y además, no sabes que vas a morir. Por lo que no temes esa posibilidad.

Otra cosa, no creo que una gallina entienda el concepto de la libertad y su privación.

Y he ahí la gran diferencia entre nosotros y los animales.

“La libertad es… el aire del cual no podemos prescindir, que respiramos sin siquiera darnos cuenta hasta que llega el momento en que, privados de ella, sentimos que nos estamos muriendo”. — Albert Camus, resistencia, rebelión y muerte

El animal sufre al igual que nosotros, de eso no cabe duda. Pero el animal, a comparación de nosotros, no sufre por sus pensamientos.

El animal tampoco imagina y tampoco crea. Creo que esta palabra es importante, creación. Todo lo grande que hemos creado ha partido dede nuestra capacidad para imaginar, crear y mejorar. La imaginación es nuestro más grande don, y este no puede ocurrir si no eres libre.

¿Recuerdas mis horas de la mañana?

Este escrito esta naciendo en esas horas. No tenía idea de que iba a escribir, pero esto salió, pensando que es importante. Más tarde entro a trabajar, por lo que no tendré tiempo de hacer otra cosa. Pero si me preguntas que es lo más importante que habré hecho hoy, seguro te diré que fue usar mi imaginación y mi libertad.

Es por esto, que a diferencia de los animales, nuestra libertad es tan preciada. Me atrevo a decir que nuestra libertad es sinónimo de nuestra humanidad.

Cuando no quieres tu libertad y no usas tus poderes creativos

Pero muchas veces, la menospreciamos. Por lo sencillo, al igual que los animales en cautiverio, intercambiamos el estrés por la comodidad. Intercambiamos la ardua tarea de usar nuestro cerebro por la fácil y vanal tarea de ver memes.

“El grito” ¡Dame televisión y hamburguesas! ¡Más no me molestes con las responsabilidades de la libertad!” — Aldous Huxley, Un nuevo mundo feliz, revisitado

Ser libre no es fácil. Implica responsabilidad. La libertad te pregunta, ¿qué quieres hacer entonces?

Responder esa pregunta no es sencillo, tienes que buscar en tí, tienes que pensar en ¿que te divierte a tí, que te parece importante a tí? Es una tarea personal, una tarea que te vuelve racionalmente independiente.

Lo fácil, como los animales en cautiverio, es seguir instrucciones. No te das cuenta, pero constantemente te están diciendo por todas partes que te debería de gustar, que deberías de hacer, a quién deberías de seguir, etc.

Y lo hacemos, por presión social, o por no saber que hacer.

Pero no te das cuenta de que estás dejando de ser libre. Te estás quitando el espacio para pensar y para expresarte. Si fueras un animal, lo entiendo, que te den techo y sexo, y que te den hamburgesas, no necesitarías nada más.

Pero no es el caso, eres un humano. Necesitas la libertad tanto como necesitas el aire.

Cómo recuperar tu libertad

Pero, ¿cómo se puede ser libre sin dinero? ¿cómo puedo ser libre si tengo que trabajar todo el día para poder comer? Nunca tengo tiempo de nada. No tengo tiempo de estudiar. ¡De Nada!

Tranquilo jaja.

Aquí, debemos comprender mejor las limitaciones y las posibilidades.

Vuelvo con Epicteto:

“La libertad es la única meta realmente digna en la vida. Se gana haciendo caso omiso de las cosas que están fuera de nuestro control “. — Epicteto

Hay cosas que puedes controlar y otras que no, y otras que puedes influir.

Tú capacidad para comprender esto definirá que tan libre eres.

Como dije, estoy escribiendo esto en las tempranas horas de la mañana porqué después no tendré tiempo de hacerlo. No puedo controlar mis obligaciones, las puedo influir, por lo que hago tiempo para poder tener más tiempo en el futuro.

La libertad nadie te la quita.

No serás libre de tener que trabajar, de tener que limpiar, de tener que hacer muchas cosas, pero eso no importa, ya que eres libre para hacer más tiempo, para levantarte temprano, para echarle más ganas.

¿Me entiendes?

Puede que estés en prisión. Pero incluso aquí, aunque tu libertad sea minuscula, la tienes, nadie te la puede quitar.

Viktor Frankl, un importante psiquiatra judio, se dio cuenta de esto mientras estuvo en Aushwitz, el campo de concentración judio, durante la Alemania Nazi. Vio a su familia morir delante de el, sufrió las cosas más terribles e inimaginables, y sin embargo, con su palabras:

“Todo se le puede quitar a un hombre, excepto una cosa: la última de las libertades humanas: elegir la actitud de uno ante cualquier conjunto de circunstancias, elegir su propio camino”. — Viktor E. Frankl, La búsqueda de sentido del hombre

La libertad, en un principio, es embrionica, como la de Frankl, pero trabajandola, crece y crece.

Es tu labor ser libre, por tí y por todos nosotros.

Ahora, ¿qué vas a hacer?

Abrazos,

Ricardo Guaderrama

Gracias por leer este artículo! Quieres recibir el próximo en tu correo electrónico? Suscríbete.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s